Ley marcial


Escupe bajo promesa
huele a carroña
a cadalso
a garrote vil
o pisada de Gólgota
e indefenso grillete

La mirada de los chacales
cubre de sombras la ruta,
marca el camino
hacia la última exhalación
dictaminada por un juez de habano,
de codo gastado
en grado mayor

Va el veneno del justo
creando el anatema infinito,
la sonrisa de la condena
de este mortal cazador
que de madrugada se anida
en la postrera ignominia.
No habrá perdón.
No existirán indultos
ni sabias frases.
El condenado
acunará en su desdicha
la gloria de los inmortales.

Comentarios

Anónimo dijo…
me recuerda Al alba ...
Ana María
Anónimo dijo…
Hay dos cosas que no me gustan en este poema, la “mirada torva”, demasiado trillado, y la rima cantinelera aunque sea asonante exhalación/mayor descerrajó/bendición

Creo que sin ello seria un estupendo poema, pero es solo una opinion
¡Gracias L!
Acojo las sabias sugerencias de siempre.
Un abrazo.
Leo... y leo... mientras pienso en lo increíble que resulta que una escena así, se convierta con tus palabras, en un poema.
Tanino dijo…
me hiciste recordar al "hijo de Caín" de Baudelaire.
Un abrazo
Chaw
Anónimo dijo…
CHAPEAU!! mi querido amigo... lo lograste

Entradas más populares de este blog

No duermo

A un gato

palma