Voy a dormir entre ausentes ronquidos, y no se rían porque es parte del absurdo. Cuesta escribir a estas alturas. Pasan hojas y hojas, blancas como de noche oscuras en destellos simples como un nombre. Nadie sabe, ni yo, ni los otros, ni el Caronte ¿? Y, sin embargo, me sostengo atado a una pila de libros casi todos trasnochados, color vino tinto, de otros tiempos, de tus tiempos. Quisiera dejarme llevar por los vientos, o dejarme llevar egocéntrico como siempre (¿Si el mundo no gira en torno a uno, entonces en torno a quien?) hacia las nalgas mismas del cielo, donde el zumbido irrepetible de ese aire color misterio me lleve a dormir a los brazos libres, de una atadura de antebrazo y catalana, que jamás ha padecido, que nunca padecerá. Me cuesta ser proclive a tu abrazo. Hoy más que nunca me cuesta... Dame al menos tu sonrisa mientras sueñas, a ver si despierto.
Comentarios
Gran texto
Saludos desde Valparaíso
Tanino
Como dice Kazantsakis, en su notable prólogo al libro "La Última tentación de Cristo": "La vida es una eterna lucha entre el espíritu y la carne, que tienen como campo de batalla el alma humana". Esa es la lucha, el combate que todos libramos a diario.
Gracias por tus palabras, un abrazo y te agrego con un link de este lado del mundo
e.
No soy un afficionado de la poesia - como te dicho en Berlin - pero me gusta tu Blog e lo que escriebes... con la alma!
Now in english: let's hope I don't scare anyone with my "portunhol" = português+espanhol (castellano)
Un abrazo y te espero en Oporto un dia...