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Querido y remoto muchacho

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Querido y remoto muchacho: Me pedís consejos, pero no te los puedo dar en una simple carta, ni siquiera con las ideas de mis ensayos, que no corresponden tanto a lo que verdaderamente soy sino a lo que querría ser, si no estuviera encarnado en esa carroña podrida o a punto de podrirse que es mi cuerpo. No te puedo ayudar con esas solas ideas, bamboleantes en el tumulto de mis ficciones como esas boyas ancladas en la costa sacudidas por la furia de la tempestad. Más bien podría ayudarte (y quizá lo he hecho) con esa mezcla de ideas con fantasmas vociferantes o silenciosos que salieron de mi interior en las novelas, que se odian o se aman, se apoyan o se destruyen, apoyándome y destruyéndome a mí mismo. No rehúyo darte la mano que desde tan lejos me pedís. Pero lo que puedo decirte en una carta vale muy poco, a veces menos de lo que podría animarte con una mirada, con un café que tomáramos juntos, con alguna caminata en este laberinto de Buenos Aires. Te desanimás porque no sé quién te d...

Canción de noche

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La noche que yo amo guarda tu esquina y me sorprende de que te apees en los desfiles de cartón muda la piel en las playas antes que en los calabozos La noche que yo amo tiene tu boca porque cuando besa tiemblo le gusta travestirse antes que ponerse el mismo traje en los entierros corretea descalza en las iglesias antes que masturbarse en el metro La noche que yo amo no le pone pleito a tu esquina coladero de pasión y música tiene tu mirada risueña se precipita en mis inglés no sabe de juez ni de cura ni espera cadalsos ni pone grilletes a mis gemidos ni me roba los meses del calendario ni sabe qué pasará mañana. PEPA ORTIZ MORENO (Barcelona, 1972). Escritora y Pedagoga, las dos personalidades al mismo tiempo pero domina más la de escritora: «Cierto día la necesidad de contar me agarró por las solapas y me postró a escribir. Fue al borde de un acantilado de cartón piedra donde me engulló una ola por asomarme demasiado al precipicio. Y las cicatrices son las verdades que salen a flote y...

El enamorado de mí

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Dice Enrique Vila-Matas en su novela "El mal de Montano, que no hay mejor forma de sanar una obsesión que escribiendo sobre ella. Y aunque pocos puedan creerlo, parece que el tratamiento médico-literario puede llegar a dar resultado o que, al menos, existe un par de escritorcillos de Indias (o aspirantes) que lo siguen al pie de la letra. Ignoro si habrán leído el sólido volumen del catalán o si habrán reparado en esa frase, cosa que dudo, pero sí tengo la certeza de que siguen el consejo, o que uno de ellos lo sigue al pie de la letra, como si Vila-Matas fuera un médico y le hubiera dicho: "Mire, muchacho, tengo la cura para su malditismo light. Búsquese un enemigo imaginario, un hombre imaginario o de su pasado, a lo Quijote, ¿entiende? Obsesiónese con él, escríbale y escriba sobre él. Imítelo y persista, aunque lo ignore, porque ese hombre es alguien ocupado, que apenas tiene tiempo para leer roñosos berrinches como los suyos. Pero por sobre todas las cosas, obsesiónese y ...

Lorem Ipsum

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Los blogeros o bloggers dicen que en estos espacios debe escribir corto, en forma breve, porque la inmensa mayoría de la Humanidad que transita por esta trama de electrones, redes y códigos no lee más de no sé qué cantidad de palabras o bien, que la inmediatez y la paciencia ante el mouse es equivalente al implacable dedo pulgar sobre el control remoto con que se domina la entretención por estos días. Pues bien, a contramano o contracorriente, mi idea es cansar a los blogeros, pues de acá en más sólo escribiré textos largos, como este, para que no vengan mucho por acá. Los blogeros o bloggers dicen que en estos espacios debe escribir corto, en forma breve, porque la inmensa mayoría de la Humanidad que transita por esta trama de electrones, redes y códigos no lee más de no sé qué cantidad de palabras o bien, que la inmediatez y la paciencia ante el mouse es equivalente al implacable dedo pulgar sobre el control remoto con que se domina la entretención por estos días. "Lorem ipsum d...

FIN DE LA PRIMERA PARTE (2006-2009)

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"Cuando uno se da cuenta de lo mal poeta que es, deriva al cuento, y cuando se da cuenta de los horrendo que puede llegar a ser escribiendo cuentos, aterriza en la novela o en la crónica". William Faulkner

Canción de una amada

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1. Lo sé, amada: ahora se me cae el pelo por mi vida salvaje, y me tumbo en las piedras. Me veis beber el aguardiente más barato, y camino desnudo al viento. 2. Pero hubo un tiempo, amada, en que fui puro. 3. Tuve una mujer que era más fuerte que yo, como la hierba es más fuerte que el toro: se vuelve a erguir. 4. Ella vio que yo era malo, y me amó. 5. No preguntó a dónde conducía el camino, que era su camino, y quizás iba hacia abajo. Cuando me dio su cuerpo, dijo: esto es todo. Y fue mi cuerpo. 6. Ahora ya no está en ningún lado, desapareció como una nube cuando ha llovido, la abandoné y cayó, pues ése era su camino. 7. Pero de noche, a veces, cuando me veis beber, veo su cara, pálida en el viento, fuerte y vuelta hacia mí, y me inclino ante el viento. (Bertolt Brecht. Versión de Jesús Munárriz y Jenaro Talens)

la caterva

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si me dejan un pedazo de carne, no me enojo. si reconocen que el espectáculo es triste y patético, probablemente los aplauda gracias a la tragedia que representan ¿cuál es el norte? mientras un mulato hace el show de su vida prometiendo no sé qué muchas cosas, seguido de tambores obesos y rubias cornetas, con ustedes sólo se augura el plástico porvenir de una guerrilla en la misma trinchera. en las calles, por si no lo saben, algunos ya se muerden los dedos, y pronto se comerán los pies y los brazos, suelas y lana, a los hijos y a los hijos de sus hijos, y que los satánicos usureros de siempre van a cobrar el alimento a los hijos de sus hijos de sus hijos. y, mientras tanto, veo en el tablero al caballo o mula que respaldan los feudos de bolsillos inflamados y al alfil del padre rey de tiempos olvidados. y veo a un cobrizo reflejo, de esos que alguna vez han traicionado. ¡a cuatro peones en busca de la moral del desencanto! y a un bien parecido señor, asiduo al patache, al vino, a la m...